Me pongo a escribir unos librillos
He pasado unas vacaciones de Navidad tranquilas y gratificantes, dedicándome a la familia, el paseo y la lectura. He hecho caso de mi amiga Núria Leonelli, que un día, como quien no quiere la cosa, me dijo: "Y tú que eres escritor, ¿porqué no escribes un libro sobre algo que te guste?" Núria probablemente ignora que los periodistas somos un extraño tipo de escritores que nos podemos pasar la vida escribiendo sin parar, viviendo de ello, y dedicarnos exclusivamente a las tareas cotidianas informativas sin otras incursiones. Quim Monzó considera, con razón, que llamar a alguien "periodista y escritor" es una tautología ya que un periodista no hace sino escribir. Parece, sin embargo, que "escritor" signifique únicamente "escritor de libros", aunque hay libros que no llegan a la suela del zapato de un solo artículo de Josep Pernau, Joan de Sagarra o de aquellos memorables billetes de diez líneas que Robert Escarpit escribía en Le Monde con el título de Au jour le jour.
Pero mi amiga tiene razón, de modo que me puse a desempolvar ideas y proyectos, y en el interín, los temas han aparecido solos. Estos días he comenzado a escribir un libro sobre blogs, ya que es una de las cuestiones que más me apasiona actualmente, y me he dado cuenta de que hay solamente dos libros originales en español (cuyas portadas se ven en este blog) y la traducción del primer libro de Rebecca Blood. Como cada vez me piden más conferencias, cursos y talleres de blogs, podrá ser un buen manual de iniciación y referencia.
Otra buena amiga me ha impulsado también hacia la tarea, esta vez colaborando en la preparación y edición de un original suyo: un libro de yoga que es un método integral, práctico y de enorme provecho, que resume lo mejor de su trabajo como profesora de yoga profesional durante unos treinta años. Presenté a Carmen Palomo como autora a la editorial Libros de la Liebre de Marzo, donde tengo buenos amigos que, sorprendentemente, me hacen caso, y también estos días estoy dando forma a lo que puede ser el volumen.
Escritura y amistad, cultura y comunicación, blogs y yoga: ¿qué más puedo pedir a la vida? ¡Gracias, Núria y Carmen!







Estoy de acuerdo contigo y con Quim Monzó. Añadiría también lo de blogger. Un poco como la santísima trinidad. Tres cosas distintas pero en el fondo una sola.
Publicado por:manel | 20/01/07 a las 0:35