El filósofo Jesús Mosterín, que acaba de publicar La cultura humana (Espasa), hace una defensa vibrante de internet y su cualidad de elemento de una nueva era, en una entrevista en La Vanguardia:
"internet es el fin de la política tradicional, la que ejercen los
políticos erigidos en sumos sacerdotes de una comunidad humana. Todo
esto se va a venir abajo, los estados nación y los gobiernos como los
conocemos están obsoletos. Y desaparecerán las fronteras. No de forma
inmediata, porque ahora mismo son indispensables ante la gran bolsa de
pobreza que es África, que requiere un control demográfico, pero
desaparecerán".
¿Podemos considerar que Internet es el prototipo de una cultura
virtual global y que, en ese sentido, modificará la historia de la
cultura humana?
Desde luego. Internet es el reino de la libertad, un lugar único, el
primero donde no hay vigilancia ni intermediarios. En bien del progreso
de la cultura, debe mantenerse en estos términos. Por eso debemos
preocuparnos todos de lo que ocurre en China con Internet, de los
intentos de censura, o de lo que algunos pretenden en Europa,
restringiendo la libertad en la red con coartadas como la protección de
la infancia...
O de la protección de los "creadores".
En este sentido, le decía, lo contrario a Internet son las televisiones públicas.
¿A qué se refiere?
A que es un modelo en el que una persona, un político, o varios políticos, dicen a todos los demás lo que tienen que ver.
Más sobre el pensamiento de Mosterín en El puente.
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